Gente On-Line

30 jul. 2009

Jaja... lo dijo mi horóscopo:

Jamás permitas que tus ojos derramen lágrimas por alguien que nunca te hará sonreir.

Pienso en vos...

Y tuviste que pasar dos veces frente mío para que me enamorara a primera vista...
Con esa hermosura indeleble que te da la confianza suficiente para dar el primer paso... y el segundo también por lo visto...
Si la primera vez que nos vimos no la recuerdo, es porque la segunda vez me dejó la mejor primera impresión tuya...
Y recordando esa húmeda noche de viernes... recordando que salí una vez más para abrumar mis pesadillas y que no me ataquen por la noche...
Recordando que la lluvia cayó como el agua cae en una cascada...
Esa noche salí vacío y sin expectativas... y me encontré una aventura... y a vos...
Me miraste como quien mira algo que caprichosamente desea...
Y yo te tuve que mirar... casi por la fuerza...
Y a la quinta vez que pasaste cerca mío mi ego le gano a mi inseguridad y te dije algo estupido (como no podía ser de otra forma)...
Y suavemente tus ojos se apoderaron de mi atención... y fue justo ahí cuando supe que, una vez más, estaba perdido...
Hablamos unas pocas palabras esa noche... y la verdad, si hablabamos 5 minutos de más, ahí se acababa todo...
Pero tu curiosidad y antojo cerró una cita para las 24 hs después...
Y allí estuve... lleno de nervios y ganas disimuladas por el humo y el alcohol...
Y creo que gracias un poco a la inyección de autoestima de la noche anterior, y a mi rebeldía interna, pude brevemente cerrar con ese beso que lejos de ser mágico o eterno, fue igual de deseable.

...Y creo que uno siempre se pregunta por que las cosas le salen mal, cuando le salen mal... pero nunca uno se pregunta POR QUE las cosas salieron tan bien... uno se siente con suerte... pero no se gana la lotería tan fácilmente...

Pensé que caminando por una breve senda de optimismo había encontrado un milagro perdido... pero las cosas buenas duran poco y vos TE FUISTE...
A ningún lado para ser precisos... pero te fuiste.
Posteriormente a esa linda y ya anecdótica noche que pasamos en compañía, fueron algunos días de intercambios de mensajes de texto... y nada más...
Todo se esfumó... sin siquiera rastros de lo que nunca fue...
Y te deja esa agridulce sensación... la de no poder probar de vuelta esa suerte... con la eterna duda de si fue un sueño o fue verdad... y con la memoria intacta e imborrable.

29 jul. 2009

Anoche sin dormirme pensaba en mi. Siempre pienso en mi. Y suena algo egoísta, cierto? Probablemente lo sea. Sin embargo el echo de ser la persona más perfecta que conozco (ironía, soy la única persona que conozco, y solo a medias) no es la única razón de mi reflexión introspectiva. Otra razón muy poderosa es que yo suelo conversar conmigo mismo, y suelo obtener las respuestas más sinceras posibles, cosa que con cualquier otro ser es complicado. En fin, esquivando mis ideas divagantes (o divagadoras? no se)... voy al punto en cuestión:
noto que muchas personas de mi generación sufren cierto grado de depresión, de rabia, de desconento. Descontento sería la palabra supongo... esa insatisfacción constante y errante que se nos plantea en la antesala de la vida. Ese sentimiento que emula a un gas tóxico que nos da somnolencia e irritación, eso que muchas veces nos tira a la cama sin ganas de siquiera respirar... lo han sentido?

En ese sentido... por años pensé que era especial... que era una persona sumamente pesimista y deprimida. Y si bien lo sigo siendo, el comparativo muchas veces ayuda... ahora dudo ser el MÁS PESIMISTA O DEPRIMIDO... hoy estoy seguro que solamente soy UNO MÁS DE ELLOS.

Tal vez mi misión (para los que no saben siempre tuve esa idea de que tengo un propósito específico, algo que me brindó Dios al darme vida) sea encontrar la luz para todos ellos (nosotros), los que vivimos a oscuras.

27 jul. 2009

Uno de estos días le prometo a mi estrella de noches nubladas pedir vacaciones de mis inseguridades y tirarme de cabeza, y sin flotadores, a la olla de tu hermosura.
Pero seamos sinceros, soy de esos que dejan lo de ayer para pasado mañana, de los que madrugan en letargo y hacen de lo que saben un compendio de fútiles consejos risueños.

25 jul. 2009

Hoy me asomo al umbral de una nueva ruptura.
Sé que ruptura es una palabra que puede ser confundida, y aún así decido usarla. Se trata de una ruptura emocional, pero que no tiene previos compromisos. Y esa es la ironía supongo, como se rompe algo que no estuvo previamente ligado? En fin...
Y otra vez sucede lo que desde el comienzo supe iba a suceder. Y es en este momento, un minuto antes de dejar de quererte (como dice una de mis canciones favoritas), que empiezo a sentir ese mix de emociones tan particular, que sin tener un nombre ya debiera de tenerlo, porque lo tengo bien identificado... y es que se repite tan seguido en cuanto me acerco a alguien.
Y resulta ya familiar estar abrumado con ese sentimiento de culpa que precede a mi tan pero tan poca delicadeza para alejarme de alguna persona. Y es que no tengo eso que se necesita. No tengo esa característica depredadora de cazar para alimentarme y seguir mi camino.
Y me aturdo, me mareo, me genero un desequilibrio. Dejo cobardemente que el tiempo hable las palabras que yo no me animo a decir. Esas cosas que no puedo explicar, pero que creo saber. Y sé que lastimo con esta actitud. Pero no tengo remedio, mi necesidad de ser querido y aceptado va a siempre dominarme.
Y es que en el fondo, algunos días me levanto y siento que ansío desesperadamente por algo o alguien... algo allá afuera... algo que nunca llega, o que nunca me animo a buscar.
Pero la verdad es que, tengo un importante miedo al compromiso. Y en cuanto alguien milagrosamente se queda más de dos minutos a mirarme, a observarme, conocerme, y en algún punto quererme... yo ya me fui. Ya no estoy más, al menos no mis ganas. Ya se convirtió en algo que nunca va a llegar a ser.
Probablemente sea por la poca estima que tengo para conmigo mismo. Es solo una teoría, pero sería razonable: si una persona se fija o interesa en mi, y considerando que no me siento alguien que merezca atención, eso convertiría a aquella persona en alguien menos digno. Capaz tenga un background muy psicológico... o tal vez simplemente me aburro rápido y busco otra cosa. Cualquier explicación es válida supongo.

Pero bueno... ¿qué busco?

Tan difícil será encontrar a una persona físicamente hermosa (y si... a esta altura sería ingenuo obviar la parte física), impecable (linda palabra), inteligente (pero no más inteligente que yo, POR FAVOR), amable, cariñosa, buena, atrevida (pero solo conmigo), aventurera, dócil (y si... si no es dócil no vale de nada), graciosa, divertida (sin llegar a los extremos), celosa (sí o sí), con algún grado de inseguridad sobre si misma y por supuesto disponible (no vale de nada conocer la chica de tus sueños si ella comparte sus sueños con otro).

21 jul. 2009

No es feliz quien no piensa que lo es.
SÉNECA, Lucio Anneo