Gente On-Line

10 nov. 2013

Y en esos días en que ataca la melancolía... pienso en vos.

26 oct. 2013

Justo cuando se iba la excitación, me decías que no.
Justo cuando la música lentamente se apagaba, y las luces rápidamente se prendían, lo nuestro perecía.
Justo cuando iba a madurar, todo empieza a terminar.

Que justo.


28 sep. 2013



As I was walking back home, hearing a dog's barking, feeling the cold breeze getting under my skin, I suddenly realize I was walking alone through the heart of one of the most poor and dangerous neighborhoods in the city. The street lights were off, and the shadows deep. I could hear my steps, my breath and my thoughts.
When I fully realized the scenario I was in, I started thinking of how easy I could be assaulted.  Me, alone, in a deserted street, with no lights whatsoever, and no way to defend myself. What could I do? Who would hear my scream? And more important: who would care?
I wonder if my aggressor would carry any type of weapon. Maybe a knife, maybe a gun. Not that we would need it, but still.
I wonder how many people have guns. I wonder how many guns there are in this neighborhood. I wonder how many of them were used in crimes. How many were shot in those crimes? How many of those crimes involved killing?
What would I feel in that moment? I bet I’d be scared as hell! My life ending. No more surprises, no more desires. How it feels, I wonder, at the very first moment you realize you are surely going to die. And how would my friends and family take the notice?
And as I’m thinking all of this, I realize I just got home. Safe. What a deception.

23 jul. 2013

Now I got somebody else occupying my mind. Feels good to be alive.

22 jul. 2013

Y entonces su amigo le dijo: vive sin arrepentimientos, vive como puedas, como sepas, como te salga.

Y entonces él sintió paz. Desde ese día es un muchacho más seguro, más amable y más felíz.

12 jul. 2013

EMBRACE THE BLUES!

7 jul. 2013

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Sé que todavía no nos conocemos, que es muy rápido para saber que será, pero ¿y si nos damos una oportunidad?

Y si invertimos en esta posibilidad? Vos ponés tu sonrisa, y yo mi sencillez.
Compartamos y confiemos el uno en el otro, compartamos el futuro, confiemos en el destino.
Porque quiero conocerte. Porque quiero una oportunidad más: Me la juego, como miles de veces atrás, y como posibles miles de veces a venir.

Quiero saber que soñás y que sentís. Como sos, y si somos parecidos o distintos.

Quiero verte una vez más.

4 jul. 2013

CONTIGO O SIN MI

Hoy que te he vuelto a extrañar, me derimo entre estar o no estar.
Estar contigo es un anhelo, un deseo impetuoso que busca estallar en mi corazón.
Pero el no estar es una ventana infinita hacia la aventura del porvenir.
Si me preguntan que es lo que me haría felíz, no sé responder con atino;
sin ti me siento triste, solo y vacío; y estando contigo me siento triste, prisionero y apagado.

No se exactamente que tristeza preferir: si estar contigo o sin mí.

21 jun. 2013

En la carta escribí mis más sinceros sentimientos, sin siquiera un atisbo de falsedad. No intenté ocultar lo que por orgullo y honra seguramente no debiera expresar. Todos tenemos un lado oscuro, pero está en los sanos saber mantenerlo en la oscuridad.
Hago esta aclaración, a modo de defensa, y a destiempo, pues hubiese sido correcto escribirla en el cuerpo de la mencionada carta. Pero si por ese entonces hubiese pensado en este razonamiento, posiblemente no hubiese sido tan vergonzosamente desnuda su verdad contenida.
No niego cierta expectativa con el texto profesado, aun cuando, si mal no recuerdo, en la misma carta existe un párrafo que explica todo lo contrario. Se podría presumir que la expectativa descripta es ni más ni menos que un obligado fruto del motivo mismo de la carta (o por que otra razón se escribiría una carta sino para transmitir un mensaje, o generar una respuesta); pero tengo que aclarar que en esta situación confío en una idea, una suposición, que tengo acerca de mí mismo; y que explica que no escribo para generar una reacción en el lector, ni para simplemente transmitirle un mensaje, sino que escribo para generar una reacción en mí mismo. Escribo para liberarme de aquello que tengo para decir. Y así rompo cualquier tipo de atadura. Quedarse con algo por decir es un compromiso ineludible que nos ata a alguien. Esto explica por qué, cuando tenemos un amor no declarado, no podemos olvidarlo jamás.
Y es así como busco liberarme. Dejándote todo, quedándome con nada. Ni siquiera quiero la esperanza de reencontrarte. Ya no me preocupa que leas lo que escribo, ni que sepas lo que siento.
En la carta anterior también dedicaba algunas líneas a decirte cómo me ilusionaba con nuestro porvenir juntos. Obviamente, era todo producto del peligroso cóctel de mi percepción, mi motivación y mis anhelos. Nada más alejado de la realidad. Tomé tu figura y engañé a mis sentidos para hacerte bella. Tomé tu personalidad, a pedazos, enalteciendo lo bueno, y justificando lo malo. Tomé tus sueños y los amalgamé con los míos. En pocas palabras te puse en un pedestal. Hasta te hice mía, cuando no merecías ser propiedad de nadie. Pero todo ese castillo de naipes se derrumbó, y yo quedé levantando los escombros.
Que más podría escribir aquí, que no hay dicho en la carta anterior. Tan solo podría aclarar, y volver a recalcar, que no he enviado la carta previa, pues tampoco la he escrito. Te lo dije en mis sueños, mientras sentada leías. Al fin y al cabo, da igual, pues su propósito se ha cumplido.
Cierro esta otra carta, en mi mente, pidiéndote por favor que ya no te materialices. Ya no busco conocerte en otros cuerpos, en otra gente. Hoy solo busco encontrarme y, en paz, continuar mi camino.

4 jun. 2013

Hace ya tiempo que me he familiarizado de una idea que explica que el género masculino progresa en pos de impresionar a la mujer, de ganarse su amor.

Yo estoy cada vez más convencido que mis ansias de progreso vienen después del desamor. Progresar para olvidar.

Creo que es igual de validero.

5 may. 2013

Aviso y anuncio:

De la próxima, cómo me voy a enamorar!!!

12 abr. 2013



PARTE I: LA BÚSQUEDA
Transcurría una tarde más de verano, una de esas que se sentían escurrirse entre las fauces del tiempo.
Ambos recorrían ansiosos esos pasajes que ya tan asiduamente conocían, con paso presuroso, exaltado, pero a la vez medido; medido por un objetivo, un fin.  Para los que posaran ojos minuciosos sobre ellos, podrían fácilmente distinguirlo: buscan algo.
Envuelta en lo que podría parecer una caminata de placer, de relax, estos dos jóvenes están al asalto. Están física y mentalmente preparados para esta búsqueda. No es tan sencillo determinar qué es lo que buscan. Pero ellos saben que, si están atentos, lo podrán reconocer cuando aparezca.
Ya habían recorrido un largo trecho, por una parte de su ya comedido recorrido, de su mentalmente planificado camino. Nadie lo exponía, pero ambos sabían por dónde buscar, pues no es la primera cacería a la que enfrentaban. Sin embargo, cada salida es una nueva aventura, y no son pocas las que terminan en desilusión, las que destilan fracaso. El temor, forma también parte del viaje.
Habiendo pasado ya por donde ellos consideraban la locación más fructífera de su trayecto, la zona próspera, el resto del camino los traía con menos esperanzas y un cúmulo mayor de presión. Ya habían descubierto, en sus primeras salidas juntos, que si bien la aventura es exquisita en términos de alegría y excitación, también puede tornarse trastornada y enfermiza. Se necesitan una gran dosis de razón, unos nervios de acero y un ego duro como el diamante, para no salir herido de algunas de las desaventuras como estas.
Emprendían, entonces, la segunda parte del trayecto, ya pasando el puente, la heladería y las compuertas del pequeño dique. El recorrido aquí se torna más complejo, pues, si bien el camino “formal”, el de piedra, sigue bordeando la calle, el camino “informal” se ensancha lo suficiente como para dificultarle a la vista su búsqueda.
Sin embargo, a pocos pasos se detuvieron por un instante: Se detuvieron para saludar. En un banco, uno de los primeros pasando la heladería, pegado al sendero de piedra, se encontraban sentadas una amiga de uno de los jóvenes, junto a dos mujeres más, desconocidas para ellos. No era lo que buscaban, sin embargo, uno de los jóvenes, aprovechando el tiempo en que estaban detenidos, y usando algo que había aprendido hace tiempo -a aprovechar todas las oportunidades-, se sentó en el otro extremo del banco, al lado de una de las desconocidas.

PARTE II: PRIMER ACTO.
Aquí empieza, siempre, un momento de exquisito terror. No importa cuántas veces se practique, cuanta experiencia se gane en este tipo de situaciones, cuán preparado este tu discurso, o cuanta confianza tengas en tu improvisación; en el momento, se siente saltar al vacío. Es apresurarse al infinito, cerrar los ojos –figurativamente-, abrir la boca y dejar escapar un poco de personalidad. Y algo así sucedió: uno de nuestros presurosos jóvenes, en un ataque de naturalidad escupió palabra que, siempre con una sonrisa al pie del cañón, conjugó con variados gestos en la cara y ademanes con las manos. En ese momento, no alcanzaba a distinguir el resultado de este diligente intento, pero tampoco le preocupaba mucho.
Fue cuestión de algunos instantes, tras su amigo darse cuenta de esta maniobra que estaba en proceso y sumarse con sus propias armas lingüísticas a la batalla, para que el resultado empezara a tomar forma.
El resultado en cuestión, cuando es positivo, siempre tiene este tipo de complexión: primero se genera en la víctima (aunque pueda sonar un poco tosca esta palabra, la escojo por comodidad) alguna pizca de asombro e intriga. Hay algo que no concuerda con lo “normal” de una interacción, y eso es cautivante. Luego, creo que en un proceso sumamente veloz, su mente se marea con elementos curiosos y graciosos que emanan del interlocutor. Esto se va dando a tanta prisa (es más, la celeridad con la que este proceso se da es elemento vital para que de hecho funcione) que la persona en cuestión no alcanza a reparar en qué le está pasando, pues prontamente lo deducirá: se está fascinando.

PARTE III: LA FASCINACIÓN
Este nuevo sentimiento de excitación no es eterno, es más bien lo bastante efímero para tener en cuenta lo siguiente: es una ventana dinámica, un portal a la siguiente etapa, pero que debemos saber que se cerrará en pocos minutos. Y así lo entendían nuestros protagonistas. Siempre es preferible tener en mente, antes de entrar a actuar, cual se quiere que sea el resultado de la interacción, pues improvisar todo puede llegar a ser poco efectivo.
En este caso, supieron aprovechar la ventana, y decidieron intentar algo que, dadas las circunstancias, podía funcionar. Digo dadas las circunstancias, porque tras este breve destello de fascinación y buenas vibras, notaron que una de las mujeres llevaba (esto podría ser algo extraño) una baraja de naipes. Excelente puntapié para intentar algo nuevo: “Vamos a jugar a las cartas, eh?” (Nota: Al proponer algo así, cuando estas en este “momento de buenas vibras”, no se espera respuesta, sino más bien se anuncia la decisión).
Minutos después, más retirados de los ojos curiosos, cerca de las compuertas, estaban jugando a los naipes, a algún juego poco ortodoxo.

PARTE IV: EL JUEGO
El juego es una manera más de interactuar. Es llevar la escalada sexual progresivamente, a través de algo divertido e inocente, como puede ser un juego. Si la interacción va bien, y se ha establecido el ambiente correcto (un contexto excitante, divertido y venturoso, por ejemplo), este debería ser un vehículo más que apto. (En fin, volviendo a la historia) Los jóvenes en cuestión sabían esto, y lo estaban practicando casi con maestría. El timing fue exacto y en pocos minutos el juego inocente entró en un espiral de desenfreno. Las cosas se sucedieron con avidez y cuando nadie lo había notado, estaban en un espacio público, retándose a demostraciones cada vez más obscenas.
El juego, en este punto, se torna vehículo y fin en sí mismo. Más allá de cualquier otro objetivo ulterior, la excitación y el deleite que provoca hacer algo más bien poco normal, en condiciones desenfrenadas, provoca sensaciones difíciles de explicar. Creo que, es propia de la juventud, esta ferviente sed de inmoralidad.
Es igual de inmoral contar con detalles los pormenores del juego, pues no es esta una novela erótica. Pero con poco, creo que digo mucho.

PARTE V: LA ANÉCDOTA
¿Y qué queda después de una experiencia así? La anécdota, la memoria del momento. Todo por cuanto se hace algo así. Para vivirlo. No hay otra manera mejor de existir.  

8 abr. 2013

¿Cómo me podés decir egoísta, cuando lo que me hace bien a mi, le hace bien al mundo?
¡¿O me vas a decir que el mundo no necesita personas más felices?!

12 feb. 2013

Poesía de la Quema

No me mires más
perdimos todo loque había
y no lo busques más
estamos rotos para intentar
Me estoy hundiendo como un tronco
y siento tan viejos mis pies
ya sé que de algo hay que morir
¿pero por qué apretar tanto el nudo?
aplastando y mal
enterrándote
mal
lejos tuyo y mal
mal
sangrándote,
mal aplantándome
con tu espina y mal
perdiéndote
mal
sin tus huellas
mal...

5 feb. 2013



El tiempo nubló mis recuerdos y destiñó tus dorados cabellos.
Primero, fue el pasar de los años, que discretamente se robó mis sueños.
Luego, el pasar de los meses se transformó en una infinita pendiente al vacío. Creo que era lógico, después de todo, un mes es relativamente menos tiempo cuando quedan muchos años por delante, pero se convierte en un período enorme de tiempo si los años que quedan son pocos.
Y si bien esas risueñas tardes de abril se fueron desvaneciendo de mi mente, al igual que la tinta se fue desvaneciendo de mi arrugada y marchita piel, hoy volvió todo a mí, tan claro y cristalino, tan sobrio y racional que sería imposible no verlo.
Sí, hoy te recuerdo. Y te llamo con la mente, te grito con el alma. Te pido me devuelvas esos mágicos momentos. Te exijo que me regreses la juventud que me abrazaba. Te demando toda la ternura y la pasión de esos labios tan exquisitos.
Hoy, otro día de abril en el calendario, muchos años en el futuro, muchos años en el pasado; el tiempo se desdibuja cuando se lo contrasta con el recuerdo, y parece mezclarse tan cautelosamente con las memorias, hasta que uno no reconoce si todo está pasando, ya pasó, es una expresión de deseo o solo fue un sueño.

Up against the wall...

Que difícil parece hacer planes con alguien que no tiene sueños.

23 ene. 2013

"Es la confesión, no el sacerdote, lo que nos dá la absolución"

22 ene. 2013

Eternal yellow yummy candy.

Don't want your picture on my cell phone,Don't want your memory in my head, no...
I want you here with me.