Gente On-Line
9 feb 2011
6 feb 2011
No hay forma elegante de zafar, no quedan aires para andar.
3 feb 2011
27 ene 2011
SENSACIONES
15 ene 2011
Me doy un último vistazo frente al empañado espejo de este agujero infernal que algunos llaman baño. El denso aire que se respira, mezcla de desechos humanos y humedad, caldeados por un calor casi infernal, es un tóxico que se mezcla con los ya ingeridos litros de bebida alcoholica, produciendo un efecto narcótico que me nubla el pensamiento. Acomodo mi remera de Mickey, vuelvo a anudar mi corbatita y salgo de allí como puedo, tratando de esquivar los charcos de Dios sabe que líquidos son. Intento aclarar la mente, antes de sumergirme nuevamente a la muchedumbre. Va a ser una misión tan difícil como agotadora. El cansancio normal de todo un día, se suma al calor, los pisotones, empujones y codazos; sin contar que el cigarrillo siempre presente vive siendo una amenaza de quemadura en cualquier parte del cuerpo.
Sin embargo, sigo avanzando. No soy un tipo grande, ni corpulento, pero la noche te brinda mañas, y una de ellas es la de escabullirce entre medio de toda esta gente.
Trato de, disimuladamente, buscar en cada rincón de esta gran cueva que alberga tantos sueños sonámbulos. No la veo, y la desesperación empieza a invadirme. Maldita sensación, producto de mis problemas ansiosos, que nunca parece desaparecer.
El reloj, mi enemigo. Sigo caminando y ya empiezo a notar que es la tercera vez que paso por el mismo lugar. No la encuentro. Gambeteando amigos, sigo en el intento de vislumbrar su figura. Ya los fantasmas me pasean hasta los rincones más oscuros, esos que son zaguanes para amoríos intempestivos de la noche. Ya llegó ese momento de furia.
No lo soporto más. Estoy a punto de izar la maldita bandera blanca que debo de llevar conmigo a todas las batallas. Qué hacer ahora que he perdido la razón de mi misión? Entregarme al alcohol? Buscar refugio en caras conocidas? Abandonar cobardemente este manicomio?
Justo cuando toda esperanza me abandona, veo una sonrisa tibia en las penumbras. Será? Estarán los astros de mi lado por una vez? Dios perdonará a esta insulsa y pecaminosa criatura terrenal?
Sea Dios, Buda, Alá, Zeus, destino o azar... allí estaba ella. Paradita como de lado, sonriente con sus labios como un fusil armado, y con ojos centellantes esperando el contacto visual. Mis piernas temblorosas del cansancio acatan las órdenes de mi mente y me llevan a su frente. Intento disipar de mi rostro la ira que me estaba comenzando a invadir, pues, no es de "macho" frustrarse por una "hembra".
Es cuestión solo de segundos, pero podría jurar que nos detenemos un instante el uno frente al otro, como queriendo atesorar el momento.
Después de eso, solo recuerdo la magia, que por desgracia, no puedo explicar con palabras.
11 oct 2010
22 ago 2010
Gira su cabeza, sincronizada físicamente con su cuerpo. Pierde la respiración y automaticamente resucita. Se levanta con el revés del pie derecho. Ahora esta de pie y con los ojos entreabiertos. Pero estar de pie y con ojos abiertos no parece ser lo que debiera ser. No se "siente" de pie. No "siente" tener los ojos abiertos. La oscuridad brinda incertidumbre, a la vez que encuentra el confort de la surrealidad que oculta en sus sombras. A veces la intuición le crea ambientes alternos donde despertar. Cosas que nunca apareceran, o que nunca desaparecerán. La luz se prende. La luz, lejos de aclarar, lo encandila, le borra la claridad de mente que creía poseer. Ya no queda más incertidumbre, solo la cruda realidad. Desesperanza es lo que alcanza en cada tibio paso que da. Se desangra con cada metro que avanza, se desangra sin cesar, pero sin rastros. Es un fantasma, un alma en pena, o solo un sueño no vivido. Nada más. Fin del día, oscuridad y replay.
1 ago 2010
26 jul 2010
3 jul 2010
1 jul 2010
Demasiado me gustaban las mujeres
para la poca pinta que tengo yo.
Me trillaba 8 de Octubre y 18
pero las minas me decían que no.
Fui corriendo a hacer un curso de guitarra
para hacer el grupo el Cuarteto de Nos
se volvió un combo bastante famoso
pero a mi seguían diciendome que no.
Entonces un día antes que me lo dijeran
me saqué los huevos con una tijera.
Desde entonces ya no tengo más deseo sexual
y mi vida nunca ha vuelto a ser igual.
Soy un capón, soy un capón
un eunuco saludable y barrigón.
Soy un capón, soy un capón
un eunuco saludable y barrigón.
Y ahora ando por la calle todo el día
disfrutando de los árboles y el sol.
Y no tengo que gastar más energía
en falsas promesas y en masturbación.
Ahora veo que la vida es otra cosa que andar
mendigando agujeros como de favor
pues al cabo de la vida sin pelotas
Soy un capón, soy un capón
un eunuco saludable y barrigón.
Soy un capón, soy un capón
un eunuco saludable y barrigón.
A ver ese piano!.
Porque un día antes que me lo dijeran
me saqué los huevos con una trincheta
por que no tengo más deseo sexual.
Soy un capón, soy un capón
un eunuco saludable y barrigón.
Soy un capón, soy un capón
un eunuco saludable y barrigón.
Y canto así:
We are banana for the muchacho
dancing the night with me.
If patroncito enjoy our fiesta
vamos todos a ir.
dancing the night with me.
If patroncito enjoy our fiesta
vamos todos a ir.
27 jun 2010
Y si me equivoqué? Si es fútil la persecución de ese "algo más"... si no existe sabiduría (no a nuestro alcance)... si esto es todo lo que existe, cuya realidad se deshace en nuestras manos...
"Es lo que hay" diría mi amigo, y así estamos...
Probablemente, al fin de cuentas, sea más importante ser un ser vivo (y no hay redundancias, creéme) y no un ser importante, porque ser importante a veces se acerca demasiado a ser despreciado.
21 jun 2010
Como zombie, drogado y perdido, yendo o viniendo; el cielo arriba, o abajo, o entre medio de mis oídos.
Así camino por las calles de esta ciudad. Es mi ciudad, mi enterna prisión, que destila historias de soledad.
Estoy como perdido, como turista en un país desconocido, con lenguaje que no comprendo.
Toda quellas caras que no volví a ver se asoman a saludar en cada esquina... son fantasmas, recuerdos, miedos y fracasos.
Nadie sabe que estoy y aún así siento las miradas soslayantes, de arriba a abajo... tajantes como el frio de este incrédulo otoño.
Me desangro en cada rincón... me despedazo y tiemblo ante sus ojos. Nada más para decir, no queda nada por hacer... es el eterno retorno de lo que nunca llega.


